El trabajo no termina cuando cuelgas.
Termina cuando la cita está en la agenda, el cliente tiene su confirmación y alguien sabe qué pasó. Construimos el software que hace esa parte — la que se queda a medias cuando nadie tiene tiempo.
Grabación real de una llamada atendida por NodeFlow.
Un martes cualquiera · 12:47
Entra una llamada.
Esto es lo que pasa después.
Nadie de la clínica puede descolgar: están los tres con pacientes. La coge NodeFlow y sigue sola hasta el final.
2 minutos y 18 segundos. Ni un teléfono sonando en la sala.
El problema de fondo
Tus herramientas no comparten memoria.
No trabajas mal. Trabajas con siete sitios que no se hablan entre ellos, y el hilo se corta en cada salto. Lo que se pierde no son datos: es el siguiente paso.
Hoy el contexto vive repartido
Cada salto entre dos de estas cosas es un sitio donde se cae un seguimiento.
Con NodeFlow el hilo no se corta
- La conversación deja contexto, no un recado
- La ficha del cliente se actualiza sola
- El siguiente paso queda con fecha y con dueño
- Quien se tiene que enterar, se entera
- Y queda por qué se hizo, no sólo qué se hizo
Dónde encaja
Hay software que guarda,
software que avisa,
y software que se ocupa.
Registrar
El CRM de siempre
Guarda lo que tú le metes. Si nadie escribe, no hay nada. El trabajo sigue siendo tuyo.
Recomendar
El panel con IA
Te dice lo que deberías hacer. Muy útil el primer mes. Después es otra pestaña que no abres.
Ejecutar
NodeFlow
Coge la llamada, escribe la cita, manda el aviso y deja constancia. Tú apruebas lo que decidas que necesita aprobación.
Lo que nos separa de un juguete
No te pedimos que te fíes.
Te pedimos que lo revises.
Dejar a un sistema hablando con tus clientes da respeto, y hace bien. Por eso lo construimos al revés que casi todo el mundo: primero el freno, después el motor.
Hace solo
- Atender, informar y agendar
- Confirmar y recordar citas
- Actualizar la ficha del cliente
- Avisar al responsable
Se frena
- Si el gasto del mes llega al tope que pusiste
- Si no puede comprobar cuánto lleva gastado, no llama
- Ante cualquier cosa que no sepa hacer con seguridad
- Y entonces te pasa la decisión a ti
Queda registrado
- Cada decisión, con su porqué
- La conversación entera
- Qué escribió y dónde lo escribió
- Revisable cuando quieras, sin pedírnoslo
Una sola memoria
Todo lo que sabes de un cliente,
en el mismo sitio.
Quién es, qué pidió la última vez, qué se le prometió, cuándo toca volver a hablar con él y qué se hizo ya. Sin que nadie lo apunte a mano.
Qué construimos
Tres productos. Cada uno se sostiene solo.
No hacemos «una IA para todo». Cada uno resuelve un problema de arriba abajo y se mide por lo que ahorra o por lo que hace ganar.
Atiende el teléfono cuando tu equipo está ocupado, reserva la cita en tu agenda y hace el seguimiento después. Voz, WhatsApp y web.
Ver producto → NodeFlow Guard En producciónCentral de mando para equipos de seguridad: incidencias, rondas con puntos de control, fichajes con GPS y botón de emergencia. Funcionando en transporte público.
Ver producto → Begira En pilotoLas cámaras que ya tienes, avisando: intrusión, sabotaje, aglomeración. Se procesa en local — ni nube ni biometría.
Ver Begira →Lo que podemos demostrar
Prueba, no adjetivos.
Lo que no vas a ver en esta página: testimonios inventados, logos de empresas que no son clientes, ni porcentajes de mejora sin decir de dónde salen. Somos una empresa joven: preferimos que escuches una llamada y mires el producto por dentro. Si quieres hablar con alguien que ya lo usa, pídelo y te lo ponemos.
Tu negocio ya genera todo lo que hace falta.
Cada llamada, cada mensaje y cada cita que se queda a medias es una señal que ya existe. Nosotros hacemos que ninguna se caiga por el camino.
Sin permanencia. Y si tu negocio no lo necesita, te lo decimos.