En producción Transporte público · una veintena de estaciones Central + móvil del vigilante

Cinco segundos
para saber si hay
un problema.

Un operador de seguridad no necesita otro cuadro de mandos con números grandes. Necesita que la pantalla, al abrirse, ya le esté contestando: qué está ocurriendo, si hay algo mal y qué requiere su atención ahora. Eso es NodeFlow Guard: fichajes con GPS, rondas con puntos de control, incidencias y avisos de emergencia en una sola pantalla — y cada cosa que pasa, escrita donde se puede volver a mirar.

Panel principal de NodeFlow Guard: línea de situación con vigilantes en servicio, estaciones cubiertas, incidencias abiertas y actividad reciente de la red.

Producto real, sin retocar · pantalla principal de la central

La central

La pantalla abre con la respuesta, no con una parrilla.

La mayoría del software de este sector empieza con doce tarjetas iguales y deja que tú deduzcas si algo va mal. Guard invierte el orden: primero la línea de situación, después el detalle. El color no decora — verde es nominal, ámbar requiere atención, rojo es crítico — y ningún estado se comunica sólo con color: siempre lleva su etiqueta.

Pregunta 1

¿Qué está ocurriendo?

Vigilantes en servicio, estaciones cubiertas y actividad de los últimos minutos. Sin abrir nada.

Pregunta 2

¿Hay algún problema?

Estaciones sin cobertura, rondas que no se han cerrado, incidencias abiertas por encima de su tiempo.

Pregunta 3

¿Qué necesita mi atención?

Ordenado por urgencia real, no por hora de llegada. Lo crítico ocupa más sitio porque importa más.

Pantalla de incidencias de NodeFlow Guard: listado con tipo, estación, estado y responsable de cada incidencia.
Incidencias. Quién la abrió, dónde, qué se hizo y en cuánto tiempo se cerró.
Pantalla de fichajes de NodeFlow Guard: entradas y salidas de los vigilantes con hora y ubicación.
Fichajes. Entrada y salida con hora y posición. No hay que fiarse de una lista en papel.

En el andén

El vigilante lleva la mitad del producto en el bolsillo.

Sin instalar nada de una tienda: se abre en el móvil como una página y funciona como una aplicación. Y está íntegramente en euskera además de en castellano — no un menú traducido a medias: hay tests que fallan si una sola frase de la app del vigilante se queda sin traducir.

Pantalla de inicio de la aplicación móvil del vigilante en NodeFlow Guard.
Su turnoQué le toca hoy, dónde y qué queda por hacer.
Pantalla de ubicación con GPS en la aplicación del vigilante de NodeFlow Guard.
Fichar con GPSLa hora y el sitio los pone el teléfono, no la memoria de nadie.
Pantalla de rondas con puntos de control en la aplicación del vigilante de NodeFlow Guard.
RondasPunto por punto, con la hora y el método con que se validó cada uno.
Pantalla de parte de incidencia en la aplicación del vigilante de NodeFlow Guard.
Parte de incidenciaSe puede dictar. A las cuatro de la mañana y con guantes, escribir no es una opción.

El rastro

Lo que hace que esto se pueda defender delante de un comité.

Un software de seguridad guarda dónde ha estado cada trabajador y a qué hora. Eso son datos personales de los sensibles, y quien lo compra tiene que poder explicar qué se guarda, cuánto y quién lo mira. No es un extra: es lo que decide si el proyecto pasa o no pasa.

Auditoría

Quién miró qué, y no se puede borrar sin que se note

Cada acceso y cada cambio quedan registrados, y el registro se sella periódicamente encadenando cada bloque con el anterior. Manipular una línea vieja rompe la cadena de todas las siguientes: no impide tocarla, pero hace imposible tocarla en silencio.

Retención

Dos plazos, porque no todo el rastro vale lo mismo

Las ubicaciones de la ronda rutinaria se borran solas a los treinta días. Las que quedaron fuera de zona —las que pueden acabar en una investigación— aguantan seis meses. Un plazo único obliga a elegir entre guardar de más o quedarse sin la prueba justo cuando hace falta.

Derechos

El trabajador descarga sus datos él mismo

Sin pedírselo a nadie y sin que haga falta que un administrador se los prepare. Ve sus fichajes, sus rondas, sus partes y sus mensajes, y los plazos de borrado se los da el servidor: no son un número escrito a mano en una página que envejece.

Accesos

Operador y administrador no son lo mismo

El operador trabaja: atiende, coordina, cierra incidencias. La configuración —usuarios, estaciones, plantillas— es de administración. Con segundo factor y sesiones que se pueden cortar de golpe si un móvil se pierde.

Registro de auditoría de NodeFlow Guard: cada acción con su autor, fecha y detalle.
El registro de auditoría, tal cual se ve. Cada acción con su autor y su hora. Es la pantalla que se enseña cuando alguien pregunta «¿y esto quién lo cambió?».

Después

El turno acaba y el informe ya está hecho.

Nadie tiene que sentarse a recopilar lo que pasó: ya está recogido a medida que ocurría. Cobertura por estación, incidencias por tipo, rondas completadas, tiempos de respuesta.

Pantalla de informes de NodeFlow Guard con los resultados del periodo.
Informes. Lo que hay que enseñar en la reunión del lunes, sin construirlo el lunes.
Pantalla de analítica de NodeFlow Guard con la evolución de la actividad de la red.
Analítica. Dónde se repiten las incidencias y a qué horas, que es donde se decide la plantilla.

Media hora y lo ve con sus estaciones.

No hay guion de comercial: se abre el producto, se carga una red parecida a la suya y se mira. Si no le encaja, se dice en esa misma media hora y no le hacemos perder más tiempo.

Responde una persona, no un formulario. 666 351 319 · hola@nodeflow.es